
Los estiramientos: un ejercicio fundamental
Una buena sesión de actividad física tiene siempre dos compañeros inseparables: el calentamiento, como ya hemos comentado, y los estiramientos.
Aunque en los últimos años hay cierta controversia en todo lo que tiene que ver con ellos vamos a ver qué hacer para conseguir una mayor movilidad articular. Ese es el nombre más adecuado, a pesar de que estemos más acostumbrados a escuchar que estirando ganamos flexibilidad o elasticidad.
¿Sólo estiro músculos?
Es evidente que conforme pasan los años perdemos movilidad. Y es que existen multitud de factores que a diario influyen sobre nuestros tejidos, limitando nuestros movimientos. El tejido muscular es bastante flexible y elongable, no suele representar un problema a la hora de conseguir mayor movilidad. Los que verdaderamente nos
limitan el movimiento es el tejido conectivo, es decir, todo lo que envuelve al músculo y lo une con nuestros huesos. Por eso, nuestro objetivo no es sólo estirar músculos sino progresar realizando ejercicios activos donde esa clase de tejido también se estire.
Cuidado: Llega una persona sedentaria
El simple hecho de pasar muchas horas en la misma posición, como ocurre en muchos puestos laborales, provoca la deshidratación de muchos tejidos y la adhesión de unas fibras a otras. El resultado es un aumento de la rigidez y una reducción drástica de la movilidad.
Los tejidos que unen músculo y hueso forman un “traje miofascial” que recorre nuestras cadenas musculares. Ese traje está compuesto por fibras de colágeno y elastina, dos tipos de proteínas muy diferentes pero complementarias. Las funciones de ambas se ven marcadas por ese sedentarismo.
El colágeno destaca su gran resistencia a la tensión y su carencia de elongación.
La elastina, por su parte, resulta muy elástica y con poca resistencia a la tensión. Mientras que el primero ejerce de sostén y anclaje en los tendones musculares, la segunda difunde la tensión y conserva la energía.
Son una necesidad
Hay quienes consideran que estirando un poco al final de la sesión ya se consigue la flexibilidad que buscamos. Pero eso no es así, para lograr una gran movilidad articular necesitamos de sesiones específicas. Debemos saber que los estiramientos que realizamos en el calentamiento, que han de ser muy suaves, tienen un carácter preventivo, preparan al músculo y evitan posibles lesiones. Los estiramientos realizados al final de la sesión tienen un carácter recuperador, evitan que el músculo quede retraído, facilitan el aporte de sangre y el arrastre de productos de desecho, mejorando así la recuperación muscular.

El entrenamiento y desarrollo de la flexibilidad es importante por las siguientes razones:
• Se mejora la técnica: Es fácil observar cómo cuando una persona no tiene flexibilidad su destreza motriz es menor. Cuanto mayor sea el trabajo, mejores serán los movimientos coordinados, veloces y amplios.
• Evita lesiones: un músculo bien calentado y elástico tiene menos riesgo de lesión.
• Aumenta el rendimiento: Eso se debe a que también aumentamos la fuerza, coordinación y velocidad de los movimientos.
• Favorece la recuperación: al estirarse las fibras musculares, el flujo sanguíneo se ve favorecido permitiendo un mejor arrastre de sustancias de desecho y metabolitos generados en el músculo durante el esfuerzo.
• Mejora la postura: elimina posibles rigideces y tensiones musculares, proporciona un equilibrio muscular entre la musculatura tónica y fásica.
• Reduce el estrés y la ansiedad: gracias al efecto relajante que proporciona.